miércoles, 21 de abril de 2010

Fuego.


Él es como el primer rayo de sol después de un día lluvioso.
Es ese instante en que pones las manos c o n g e l a d a s sobre el vaso de leche acabada de calentar.
Sí, es como esa sensación que sientes cuando crees que esta vida no vale la pena pero, de repente, alguien te sonríe y te transmite la fuerza necesaria para seguir.
Estoy feliz porque tengo la suerte de querer a alguien tan especial como él. Adoro aquella voz que pone cuando quiere estar enfadado pero no puede hacerlo. Lo perdí una vez y no quiero volver a hacerlo...
...dios, escribo toda esta mierda cutre y creo que no tiene ningún sentido. Sí que es verdad que lo quiero pero no puedo saber cuanto tiempo durará. Sí, los tiempos cambiaran y quizá me olvidaré de él. Si de algo estoy segura es que no pasaré toda mi vida con una misma persona, se trata de una UTOPIA que funciona en las películas y los cuentos pero no en la V I D A.

Estoy desvariando, entonces me doy cuenta que necesito callarme.
Me suele ocurrir mucho últimamente, cosa que nunca me había sucedido. Lo que falta es INSPIRACIÓN... Imaginación que no está porque acabo de llegar a la conclusión que me siento vacía. Cuando tienes los sentimientos a flor de piel todo te sale solo, las palabras se quedan cortas y no tienes que pensar durante dos horas para que te quede un texto decente. Sí, VACÍO, no encuentro la explicación, las palabras no fluyen en mí, mi cara está sin color y aunque ÉL sea un puto rayo de sol que me abriga yo aún no sé si me gusta más la nieve.

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